martes, 20 de marzo de 2012

Ginkgo biloba: una milenaria fuente de propiedades.

Posee cualidades terapéuticas que benefician la circulación sanguínea. También se emplea en caso de afecciones cerebrales, como la enfermedad de alzheimer o demencia senil, incluso mejora la memoria y previene su pérdida.

Es un árbol originario de china con más de 2000 años de antiguedad, que encierra un misterio histórico que se remonta a los antiguos jardines de templos y monasterios orientales. Según cuenta la leyenda, los chinos, japoneses y coreanos le adjudicaron un elevado significado místico que, en la actualidad, ha convertido a esta planta en una opción sana y natural para ciertos procesos degenerativos de la vejez y de las enfermedades crónico degenerativas.

Estos beneficios se deben a dos grupos principales de sustancias que posee: flavonoides y terpenos. El primero se compone de ginkgo flavonglucósidos (ginkgo heterosidos) y contiene las sustancias activas de mayor relevancia farmacológica, en especial los flavonoides y las flavonas actúan como antioxidantes, al disminuír los efectos negativos de los radicales libres del oxígeno sobre el organismo.

Por su parte el grupo de los terpenos (formados por ginkgólidos y bilobálidos) reducen los procesos inflamatorios y previene la erosión de las menbranas vasculares.

El ginkgo biloba también resulta eficaz para las personas diabéticas. Si bien no posee un marcado efecto sobre el azúcar en la sangre, sí presenta beneficios importantes para estos pacientes. Uno de los principales problemas que presenta la diabetes es el daño que causa a los nervios y a las arterias. Se ha encontrado que el ginkgo biloba minimizaría o prevendria estos daños. A su vez dado que mejora la circulación sanguínea, en las personas diabéticas evitaría las ulceraciones que se producen cuando esta enfermedad no esta adecuadamente controlada.
Fuente: saber vivir

martes, 13 de marzo de 2012

Tener diabetes no significa despedirte de los postres (parte 2).

Las investigaciones sobre la diabetes y cómo se mantienen los niveles de glucosa en la sangre dentro de los rangos saludables, hablan de que no es tanto el tipo de carbohidrato que consumes lo que tiene un efecto considerable, sino más bien, la cantidad que consumes. Puedes sustituír los alimentos de acuerdo a la cantidad de carbohidratos que contienen, ajustando sus porciones, para mantener tu glucosa estable.

Por eso, a la hora de los postres, que muchas personas con diabetes se preguntan, si tendrán que eliminar, debes tener en cuenta que los postres y en general, los alimentos hechos con azúcar refinada o procesada, contienen un alto contenido de azúcar en una pequeña porción. Recuerda que los alimentos con azúcar (además de los que tienen almidones y fibra), son carbohidratos y que los carbohidratos son necesarios para que el cuerpo tenga energía. Los carbohidratos simples son los que por lo general están presentes en los postres que tanto te gustan y en general, no son recomendables para tu dieta, porque proporcionan muchas calorías y aportan poco valor nutritivo. Además, son los que absorben mas rápidamente en el cuerpo y por consiguiente, tienen un efecto rápido subiendo el nivel de la glucosa en tu sangre.

Tienes que ser inteligente a la hora de elegir el tipo de postre y cuando lo comerás. Es una buena idea que guardes los postres y que disfrutes esos dulces en ocasiones especiales. Concéntrate en llevar una dieta balanceada y rica en fibra y considera ciertas estrategias para no privarte de los deliciosos dulces.

* Como algo nutritivo y equilibrado como un plato fuerte para que no tengas mucha hambre al final. Comparte el postre con alguien. Una cucharadita es suficiente para darte el gusto y que no afecte tu salud.

* Elige los postres hechos con leche baja en grasa y sin azúcar.

* Haz que una fruta sea tu postre: las frutas son ricas en azúcar y puedes combinarlas con yogurt o helado bajo en grasa para calmar tu tentación.

* Evita los edulcorantes (los sustitutos del azúcar que pueden ser naturales o sintéticos). Elige los endulzantes naturales como stevia.

* Recuerda: la clave es mantener tus niveles de glucosa dentro de los rangos saludables. Puedes sustituir porciones pequeñas de dulce por otros alimentos que contienen carbohidratos (galletas, cereal, frutas, yogurt, entre otros).
Fuente: vida y salud.

viernes, 9 de marzo de 2012

Tener diabetes no significa tener que despedirte de los postres (parte 1).

Si tienes diabetes, tal vez pienses que no puedes probar un dulce nunca más. ¡No es cierto!, los postres y los dulces pueden seguir siendo parte de tu vida si aprendes a incorporarlo de manera inteligente en tu dieta.

Que comer dulces es la causa de tener diabetes, es tal vez uno de los mitos más grandes que existen cuando se trata de esta condición. Piénsalo cada vez que alguien menciona que tiene diabetes o hace mención a esta enfermedad, de inmediato se hace la conexión con los alimentos altos en azúcar y se piensa que hay que eliminarlos totalmente de su dieta.

Sin embargo, es hora de acabar con este mito: las investigaciones demuestran que comer alimentos que contengan azúcar no es la causa directa del desarrollo de la diabetes tipo 1 y tipo 2. Sobre la diabetes tipo 2, la causa es clara: se desarrolla por comer en exceso y tener sobrepeso, a lo que se le suman un componente genético, ya que se tiene la predisposición. Así que no importa si lo que comes son pasteles dulces o papas fritas, si es demasiado, ganarás peso y eso hará que aumente tus posibilidades de desarrollar diabetes tipo 2.

Este no es el caso de la diabetes tipo 1 en donde en realidad es un problema autoinmune, ya que por alguna razón hay anticuerpos que destruyen las células beta que se encuentran en el páncreas que son las que producen la insulina. Aquí se piensa que quizás haya virus que intervengan en la destrucción de las células. Pero sabemos que la diabetes tipo 2 es mucho más frecuente.

Ahora tener diabetes, no significa, entonces, que debas eliminar los dulces y postres de tu vida totalmente. Pero tampoco significa que puedas abusar de ellos.
Fuente: vida y salud.

martes, 6 de marzo de 2012

Colaciones que ayudan a un paciente diabético.

Todo plan alimentario debe contemplar cuatro comidas diarias, además de estas pequeñas ingestas de bajo valor calórico, que resultan ideales para saciar el apetito y evitar atracones. La importancia de incorporarlas como sanos hábitos.

Las colaciones en la alimentación de una persona diabética son tan importantes como el resto de las comidas porque permiten mantener un peso saludable, evitar atracones y, fundamentalmente, mantener estable el ingreso de energía (calorías) y de glucosa. Son necesarias porque:

* Proporcionan al organismo la energía que necesita, en el momento que la requiera.
* Evitan el descenso abrupto de glucosa. La insulina, como los hipoglucemiantes orales, puede provocar hipoglucemia, es decir, descenso de glucosa en sangre menor a los 70 mg/dl, si no se proporciona al organismo el alimento que necesita.

* Impiden el aumento de peso y el consumo excesivo de calorías.

* Brindan saciedad.

* Las mejores son aquellas que contemplan alimentos naturales o elaborados, tales como lácteos, frutas, verduras y cereales. Una colación ideal debe estar compuesta de: leche descremada o yogur con bajo contenido graso y libre de azúcar, frutas frescas o secas, semillas (nueces, almendras, maní sin sal, en cantidades moderadas), barras de cereal y pan (bajo en grasas, rico en fibra y libre de azúcar).
Fuente: saber vivir.

sábado, 3 de marzo de 2012

Ocho claves para cuidar los pies

Una de las mayores complicaciones de la diabetes es el deterioro del sistema nervioso y la pérdida de sensibilidad en los pies, lo que impide el darse cuenta de lastimaduras o ampollas. Si bien una persona diabética debe controlar sus pies durante todo el año, en el verano aumentan los riesgos de pequeñas heridas, en especial si camina descalzo, por lo que es necesario incrementar las medidas de higiene y control. En caso de tener pie diabético propenso a sufrir lesiones es conveniente:

1. Revisar los pies diariamente, si encuentra dificultad para mirarse la planta de los pies, utilice un espejo o pídale ayuda a un familiar. Busque pinchaduras, cortes, moretones, ampollas raspaduras o desgarros de la piel. Si percibe cualquiera de estas lesiones aunque no sea dolorosa consulte con su medico.

2. Mantener los pies limpios y secos, lávese los pies en la ducha con jabón y agua tibia y séquelos suavemente sin frotar con una toalla. Si lo desea puede utilizar una crema humectante de buena calidad, evitando colocar el producto entre los dedos.

3. Cortar las uñas en forma recta. Límese las uñas y no las corte en forma redondeada para evitar que se encarnen. O acuda a un podólogo especialista en diabetes.

4. No utilizar productos químicos ni elementos cortantes, ante la presencia de callos o durezas, evite las lociones antisépticas y cualquier medicamento sin receta. No use instrumentos cortantes de ningún tipo. Consulte con un podólogo.

5. Evitar caminar descalzo, la persona con diabetes tiene una sensibilidad muchas veces reducidas en las extremidades y una lenta cicatrización, por lo que es necesario evitar lastimaduras o quemaduras con la arena.

6. No usar sandalias ni ojotas. Las zapatillas, zapatos o alpargatas amplios permiten evitar el roce de alguna parte del pie con el calzado, lo cual podría ocasionar úlceras e infecciones. Prefiera los calzados de punta redondeada con cordones y evite los tacos altos (presionan excesivamente los dedos contra la punta).

7. Usar medias. Convenientes en invierno y verano, las medias tienen que ser sin elástico (dificulta la circulación) y de algodón (evite el material sintético, que retiene la transpiración).

8. Evitar la exposición al sol. Aunque siempre es preferible mantener los pies a la sombra, si tiene pensado pasar un tiempo prolongado al sol, protéjalos con medias o utilice protector solar.
Fuente: vivir mejor.

viernes, 2 de marzo de 2012

La diabetes no se toma vacaciones

Para la mayoría de las personas, las vacaciones representan el tiempo del ocio, destinado a darse ciertos gustos y a disfrutar de actividades que no siempre es posible realizar durante el año. Sin embargo, para quienes sufren de diabetes, los desarreglos - incluso los más pequeños - pueden ocasionar graves consecuencias y conducir a una descompensación importante.

Para evitarlo si es insulinodependiente tenga en cuenta lo siguiente.

Las altas temperaturas aceleran la absorción de los medicamentos. Consulte con su médico y ajuste la dosis si es necesario. No abandone la actividad física. Destine unos minutos de su tiempo para realizar círculos con los pies hacia afuera y hacia adentro. Hacer ejercicios de contracción (hacia atrás) y extensión (hacia adelante) con brazos y piernas. Masajear el cuerpo para facilitar el flujo sanguíneo. Salir a caminar al menos 30 minutos diarios, la mayor cantidad posible de veces a la semana.

Además es importante.

Continuar con su plan normal de alimentación. Evitar aquellos alimentos y bebidas que no acostumbraba ingerir, ya que pueden alterar el nivel de glucemia - azúcar en sangre - y ocasionar molestias digestivas. Respetar las horas de sueño. Beber suficiente líquido sin esperar a sentir sed. Cuidarse del sol: sufrir un golpe de calor puede elevar la glucemia y aumentar la concentración de sodio en la sangre, perjudicial para la salud. Tomar los recaudos necesarios para aumentar el cuidado de sus pies.
Fuente: vivr mejor

miércoles, 29 de febrero de 2012

Aprende a contar carbohidratos para controlar tu diabetes (parte 2).

¿Cómo se cuentan los carbohidratos?

Se pueden contar de dos maneras. Usando como parámetros porciones/elecciones o por gramos. Una elección o porción de carbohidratos es equivalente a 15 gramos. Cualquiera de los dos métodos es igual de efectivo, simplemente debes conocer el tamaño de las porciones que encuentras en las etiquetas de los alimentos. Recuerda que dependiendo de tu caso en particular, tu medico te recomendará la cantidad de carbohidratos que debes consumir en cada comida.

La siguiente lista contiene detalles de las porciones que equivalen a 15 gramos de carbohidratos.

* Una porción pequeña de fruta fresca (4 onzas)
* Una tajada de pan o una tortilla.
* 1/2 taza de fruta congelada o enlatada.
* 1/3 de taza de pasta o arroz.
* 1/2 taza de avena.
* 4-6 galletas saladas.
* 1/2 taza de frijoles (porotos, caraotas, habichuelas) negros u otro vegetal que contienen almidón.
* 2 galletas de dulce pequeñas.
* 2/3 de taza de yogurt natural bajo en grasa.
* 1 taza de sopa.
* 1/2 taza de helado o sorbete (nieve).

Por lo general, un adulto con diabetes debe incluir de tres a cuatro elecciones de carbohidratos con cada comida y uno o dos con la merienda.

Con este sistema de conteo de carbohidratos, puedes planear cuanto carbohidratos puedes consumir teniendo en cuenta la cantidad de insulina que tienes disponible para procesarla, ya sea inyectada o producida por tu cuerpo. Es decir, que si comes más carbohidratos de los que la insulina de la que dispones pueda procesar, el nivel de azúcar en tu sangre se elevará. Y si por el contrario, si consumes menos carbohidratos, tu glucosa en la sangre disminuirá. Debes procurar encontrar el equilibrio para evitar las complicaciones que trae la diabetes. Es indispensable que si eliges este método de planificacion de tus comidas, cuentes con la asesoria de tu medico y de un nutricionista certificado para saber exactamente cuantos carbohidratos debes consumir.
Fuente: vida y salud.