martes, 2 de abril de 2013

La pérdida de sueño en la adolescencia puede conducir a la diabetes (1ra parte)

Dormir bien, además de las horas mínimas recomendadas, es vital para la salud y eso lo sabes de sobra. Si tu hijo adolescente no tiene un horario fijo para irse a la cama, trasnocha estudiando, viendo televisión o enviando mensajes de texto, se levantará cansado y su desempeño en la escuela se resentirá. Pero además, la falta de sueño puede aumentar su riesgo de desarrollar diabetes en un futuro.

Cuando le restas horas a tu sueño, el cuerpo se resiente: en lugar de despertarse lleno(a) de energía y dispuesto(a) a comenzar las labores del día, te levantas cansado(a) y hasta de mal humor. Pero esas no son las únicas consecuencias. Cuando la falta de sueño se hace habitual, puede convertirse en factor de riesgo para que los adultos desarrollen diabetes.

Unos investigadores de la Universidad de Pittsburgh, en Estados Unidos, siguieron durante una semana la cantidad de sueño y los niveles de resistencia a la insulina en 245 estudiantes saludables de enseñanza secundaria. En conjunto, los estudiantes durmieron unas 6.4 horas como promedio cada noche, pero durmieron mucho menos durante los días de clase, que durante los fines de semana. 

Las cantidades de menores horas de sueño se asociaron con niveles más altos de resistencia a la insulina (detectados con análisis de sangre), incluso teniendo en cuenta otros factores como  raza, edad, género, índice de masa corporal (IMC) y la amplitud de la cintura de los participantes.

La directora del estudio, Karen Matthews, advierte que la elevación de los niveles de la resistencia a la insulina, pueden contribuir al desarrollo de la diabetes. Para refrescar la memoria, la resistencia a la insulina se produce cuando las células no responden adecuadamente al efecto de la insulina, encargada de hacerle llegar la glucosa que necesitan para obtener su energía. El páncreas, a su vez, responde creando y emitiendo más insulina, al torrente sanguíneo, en respuesta a los niveles elevados de azúcar en la sangre que no puede entrar a las células. La doctora Matthews, añade que el estudio encontró que si los adolescentes que duermen normalmente unas seis horas cada noche, durmieran una hora más, podrían mejorar su resistencia a la insulina en un 9 por ciento.
Fuente: Vida y Salud.

No hay comentarios:

Publicar un comentario