viernes, 7 de junio de 2013

¿Tienes diabetes? ¿hiciste tu chequeo anual de la vista? (2da parte).

¿Cada cuanto tiempo necesitas revisarte la vista?.

Con la vista no se juega. Es importante que sigas las recomendaciones de tu médico.


 Si tienes entre 10 y 29 años de edad y has tenido diabetes durante los últimos 5 años, necesitas un examen anual con dilatación

Si tienes 30 años o más debes hacerte un examen anual con dilatación, no importa por cuanto tiempo hayas tenido diabetes. Y si ya has desarrollado alguna enfermedad de la vista, necesitarás exámenes con mayor frecuencia.

Si nota algún cambio en la visión.

Si estas embarazada o planeas un embarazo.

Aunque tu médico de cabecera te revise los ojos, no basta. Tampoco cuenta que vayas a la óptica a que te midan la graduación de tus gafas. Solamente los oftalmólogos pueden detectar las señales de las condiciones como la retinopatía y solamente él o ella pueden tratarlas. Que no se te olvide.

Es importante que acudas al especialista si entre un examen y otro experimentas algunos de los siguientes síntomas:

Tienes la visión borrosa o turbia.

Se te dificulta la lectura de libros o de señales.

Te duele uno o ambos ojos y/o se enrojecen.

Las líneas rectas las ves distorsionadas.

Ves doble.

Sientes presión en los ojos.

Comienzas a ver puntos o manchas que se mueven (flotantes o moscas volantes).

Pierdes la visión periférica (no ves bien las cosas a los lados).

Además del examen anual de la vista, es importante que trates de mantener tu nivel de glucosa en la sangre bajo control, así como el de tu presión arterial ya que la hipertensión puede empeorar los problemas de la vista. Y si fumas, por favor, deja de fumar. Esto contribuirá a mantener tus ojos saludables a pesar de la diabetes. No te descuides y comienza por llamar al oftalmólogo para programar tu próxima visita.
Fuente: Vida y Salud.


martes, 4 de junio de 2013

¿Tienes diabetes? ¿hiciste tu chequeo anual de la vista? (1ra parte).

La diabetes puede afectar la  vista de los que la padecen, al punto de hacerles perder la visión. Un examen de la vista anual puede ayudar a detectar y a tratar a tiempo los daños causados por la diabetes, previniendo o retrasando la ceguera en el 90 por ciento de los casos, según cálculos del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Quizás te sorprenda saber que no todos los diabéticos se examinan la vista con la frecuencia que debieran, a pesar de saber las consecuencias.


Si tienes diabetes, con seguridad tu doctor te ha puesto al tanto de los riesgos de la enfermedad en relación a la salud de tus ojos. De hecho, es una de las grandes enemigas de la visión. La diabetes es una de las causas principales de la ceguera irreversible en todo el mundo. En los Estados Unidos, por ejemplo, es la causa principal de los casos nuevos de ceguera diagnosticado en los adultos entre los 20 y los 74 años. Unos 20 millones de estadounidenses tienen diabetes, por lo que resulta crítico que se examinen la vista cada año, para reducir complicaciones y el riesgo de desarrollar glaucoma, cataratas y otras condiciones como el edema macular.

Un exámen anual no es mucho pedir para conservar algo tan valioso como la vista. Por eso sorprenden los resultados de una investigación reciente, dados a conocer por la Asociación Americana de la Diabetes (American Diabetes Association) en un comunicado a principio de este mes de mayo.

A pesar de que el 96 por ciento de un grupo de adultos con diabetes está consciente de que la diabetes puede conducir a la ceguera, un 20 por ciento de ellos no se ha hecho un examen de la vista en los pasados 12 meses.

Dentro del 97 por ciento del grupo de diabéticos que se han hecho alguna vez un examen de la vista después del diagnóstico, un 13 por ciento admite que no les hicieron un examen con dilatación, como se recomienda.

Más de la mitad del grupo no está familiarizado con condiciones como la retinopatía o el edema macular.

¿Qué significa todo esto?. Pues que un porcentaje importante de los pacientes diabéticos, incluso conociendo las consecuencias negativas de la diabetes, no toman los pasos necesarios para proteger su visión. Es un gran error que tú no debes cometer.
Fuente: Vida y Salud.

sábado, 1 de junio de 2013

Edulcorantes.

La diabetes no es un sinónimo de prohibición de comer dulces. Sí se pueden consumir, pero hay que saber cómo hacerlo. Uno de los aliados es la utilización de edulcorantes en las preparaciones que permiten saborear un rico postre y aún así mantener el nivel de glucosa dentro de los parámetros normales.


Para una persona que tiene diabetes no existen prohibiciones alimentarias, pero si ciertas reglas que debe cumplir a rajatabla para evitar un aumento de la glucosa. Una de ellas es saber combinar los alimentos y realizar los intercambios de los hidratos de carbono que hacen subir el azúcar. Los postres, por ejemplo,  hacen que se eleve el azúcar, al igual que las frutas, las pastas o el pan. Por eso, es aconsejable, que si se va a comer un hidrato, se realice el intercambio necesario para evitar una alteración en la glucosa. 
También hay que aprender a preparar los alimentos en forma saludable y para ello, hoy en día se cuenta con grandes aliados. ¿Quienes son?. Los edulcorantes, con sus variedades y características.

Endulzantes, no todos son iguales.

Si bien el azúcar es el edulcorante más natural, también existen en el mercado edulcorantes, tanto naturales como artificiales que no aumentan el azúcar en sangre. Estos productos son los más recomendables para las personas con diabetes porque son una opción segura para endulzar las comidas. Hay varios tipos:

1. Naturales: 

* Stevia, considerada uno de los endulzantes naturales más potente que existen, llegando a tener un dulzor 30 veces mayor que el azúcar, incluso, se puede cultivar en una casa.

* Sucralosa (splenda y sucaryl sucralosa): es el edulcorante de bajas calorías más nuevo que ofrece el mercado. No le afecta el calor y mantiene el dulzor en bebidas calientes, productos horneados y alimentos procesados.

2. Sintéticos:

* Sacarina (sweet N low, sugar twin): se puede utilizar para endulzar alimentos calientes y fríos. Endulza 300 veces más que el azúcar.

* Aspartamo (nutra sweet, equal): tiene entre 180 y 200 veces el poder edulcorante del azúcar. Su única contraindicación es utilizarla en caso de fenilcetonúricos. Es probablemente el edulcorante de elección por su seguridad e inocuidad. El inconveniente que presenta es que es sensible al calor, perdiendo además su poder edulcorante en los procesos culinarios. No es apto para temperaturas altas, produciendo un tóxico.

* Acesulfamo de potasio (sweet one, swiss sweet, sunett): tiene 200 veces el poder edulcorante del azúcar. No se metaboliza y se elimina inalterado a la hora y media. Se considera seguro y tiene la ventaja de soportar altas temperaturas, por lo tanto, puede utilizarse para cocinar.
Fuente: Rev Diabetes.

jueves, 30 de mayo de 2013

Sugerencias para una actividad saludable.

Ajustar los horarios de la prueba de sangre:  el médico indicará cualquier cambio en la frecuencia u hora de las pruebas de sangre cuando el niño haga ejercicios.


Tomar la insulina a tiempo: puede ser que le recomienden un cambio de dosis de insulina para el ejercicio o deporte. Si el niño se inyecta la insulina, es bueno evitar la parte del cuerpo que más se usa en su práctica deportiva, por ejemplo, inyectarse en la pierna inmediatamente antes de la práctica de fútbol. Esto puede causar que la insulina se absorba más rápidamente, incrementando el riesgo de hipoglucemia.

Comer bien: los planes de las comidas también sufren una adaptación para proveer la energía extra necesaria durante el ejercicio. En general se recomienda un tentempié extra antes, durante o después del ejercicio.

Tener un caramelo y agua: cuando el chico está entrenando o jugando en el patio de la escuela debería contar siempre con una porción de algo dulce y agua. El consumo rápido de azúcar desciende demasiado y el tomar agua le sirve para prevenir la deshidratación.

Preparar una mochila: el chico debe llevar en su bolso los suministros de las pruebas, medicamentos, una pulsera médica de alerta, información sobre los contactos de emergencia y una copia del plan de control de la diabetes.

Informar a los entrenadores: si participa en deportes organizados los profesores deben estar enterados si uno de sus alumnos tiene diabetes. También es muy aconsejable darles instrucciones escritas para que sepan cómo actuar ante algún imprevisto.
Fuente: Rev Diabetes.

martes, 28 de mayo de 2013

Cambios psicológicos durante el embarazo.

Introversión y pasividad: es muy común que la embarazada se sienta con la necesidad de descansar, de hacer las cosas más tranquila y disfrutarlas. Ocurre también que disminuye el interés por algunas actividades que se realizaba antes del embarazo.


Narcisismo primario: la mujer se siente única, se centra en sí misma. Se le hacen conscientes todas sus necesidades. Es un mecanismo inconsciente y protector ya que procurará hacer todo lo que cree necesario y bueno para su bebé. Todo esto es natural y no debe restringirse. 

Labilidad emocional: la embarazada se pone más "sensible". Hay variaciones en el estado anímico y hay mayor irritabilidad. Es determinante la personalidad previa de la embarazada.

Ambivalencia ante el embarazo: cuando la mujer se entera de que esta embarazada puede tener sentimientos ambiguos. Está feliz, pero a la vez puede sentir un poco de miedo, esta ambivalencia suele ocurrir en los días posteriores a la confirmación del embarazo. Después, es importante lograr la adaptación. Sin embargo, ocurre también que algunas mujeres se sienten culpables por haber sentido lo que sintieron en un primer momento. Saber que todo esto le ocurre a la mayoría de las mujeres, ayuda a no culparse, sino más bien a aceptarse y a estar tranquila.

Presencia de fantasías: lo más frecuente es que aflore el miedo al parto, a afecciones, a tener un niño con diabetes o con alguna deformidad, etc. Es común que las mujeres que tienen estas fantasías o sueños, no los cuenten, ya que piensan que al hacerlos conscientes o externalizarlos, se van a hacer reales.

Cambios de la imagen del cuerpo: es importante que la mujer embarazada acepte los cambios que ocurren en su cuerpo, que sepa que el aumento de peso y el cambio estructural son pasajeros. Lo recomendable es que esto sea sobrellevado con naturalidad. Se pueden presentar problemas de no aceptación, cuando la mujer valora demasiado la imagen corporal y/o cuando basa su seguridad en ella.
Fuente: Rev Diabetes.

sábado, 25 de mayo de 2013

Entrenamiento para niños con diabetes (2da parte).

Cuidados básicos.

Cuando una persona con diabetes hace ejercicios, puede experimentar una disminución del azúcar en la sangre, llamada hipoglucemia, o la subida del azúcar en la sangre llamada hiperglucemia. También puede ocurrir que, por la falta de insulina, aparezcan niveles altos de cetonas en sangre y orina. Veamos que ocurre en cada uno de los casos:


Hipoglucemia: puede pasar durante o después del ejercicio, cuando el cuerpo utilizó mucha cantidad de su azúcar almacenada, especialmente si los niveles de insulina se mantienen altos después de una inyección. Los signos de la disminución del azúcar en la sangre incluyen sudor, mareo, temblor, debilidad, ansiedad, hambre, dolor de cabeza, problemas de concentración y confusión. Casos más severos pueden causar un desmayo. En general, los niños con diabetes necesitan verificar el nivel de azúcar en la sangre y consumir un alimento para prevenir una hipoglucemia. También está el caso del niño que recién comienza un entrenamiento riguroso para algún deporte y el doctor le recomienda una reducida dosis de insulina para prevenir la hipoglucemia.

Hiperglucemia: los niveles altos de azúcar en la sangre también tienen que ser considerados antes o durante el ejercicio de los niños con diabetes. Los músculos necesitan más energía durante el ejercicio de modo que el cuerpo responde con la emisión extra de glucosa. Si el cuerpo no tiene la insulina suficiente para utilizar la glucosa, el azúcar se quedará en la sangre. Esto puede causar que el niño orine más, lo cual puede ocasionar la dishidrratación, especialmente cuando está perdiendo agua por el sudor. Otros signos de un alto nivel de azúcar en la sangre incluyen: sed excesiva, fatiga,debilidad y visión borrosa, entre otros.

Cetonas: hay otras razones para que los niños que tienen diabetes tipo 1 no hagan ejercicios, si no tienen bastante insulina en su sangre. Si éste es el caso, las sustancias llamadas cetonas, pueden presentarse en la orina o en la prueba de sangre. Las cetonas, se forman en la sangre cuando el cuerpo no tiene suficiente insulina para poder utilizar el azúcar en la sangre como energía, entonces el cuerpo se ve forzado a quemar grasa como combustible. Los niveles de cetonas en la sangre, pueden subir a niveles altos, si las personas con poca insulina en la sangre hacen ejercicios, lo cual, pone a la persona en una condición de riesgo llamada cetoacidosis diabética. En estos casos el médico es el encargado de indicar cómo hacer la prueba para cetonas si el niño tiene diabetes tipo 1 y, si es necesario, puede darle al chico insulina adicional, para ponerse en movimiento.
Fuente: Rev Diabetes.

jueves, 23 de mayo de 2013

Entrenamiento para niños con diabetes (1ra parte).

La diabetes no debe ser un impedimento en la vida de un chico para cesar sus actividades recreativas y deportivas. Por el contrario, el ejercicio lo ayuda en su crecimiento, a regular los niveles de glucemia y a manejar las situaciones diarias que se presentan por su condición de salud.


Si un niño quiere jugar al fútbol, al hockey o convertirse en un atleta profesional, no hay razón para que la diabetes interfiera de manera negativa en su entrenamiento. Es más, de la misma manera que se le recomienda a cualquier chico que haga deporte, también se lo hace con los diabéticos, ya que es muy saludable y los ayuda a mejorar el control de su enfermedad.

Los primeros pasos.

Como primera medida, todos los chicos que deseen comenzar a realizar un deporte, tienen que tener un apto físico, más aún, si es diabético. En estos casos la consulta con el médico es indispensable para saber cómo manejarse con esta nueva actividad, en cuanto, a cualquier cambio en el horario de pruebas, los medicamentos y otras cosas que necesitará pensar para el ejercicio o deporte que vaya a practicar.

Cuando el niño recién comienza a hacer ejercicios, o a practicar deportes, el apoyo emocional de los padres también es importante. Si un padre tiene miedo y restringe a un niño a la participación, el padre puede reforzar en su hijo el sentido de ser diferente, enfermo o frágil. Es mejor tomar una actitud positiva y dejar que el niño sepa que él, o ella, puede tener éxito en el deporte, como cualquier otro niño del equipo.
Fuente: Rev Diabetes.